Este peluche oficial de alta gama aporta un toque de ternura y magia directamente inspirado en el universo poético del Studio Ghibli. Este peluche de colección rinde homenaje a uno de los dúos de transformación más memorables y divertidos de la cultura pop japonesa.
El modelo incorpora las características estilísticas únicas de la colección japonesa Komorebi, famosa por la delicadeza de sus acabados y su aspecto natural. Este peluche captura con absoluta fidelidad la silueta regordeta y entrañable del bebé Boh transformado en un ratoncito, que lleva a cuestas a su inseparable pájaro de compañía. Su suave textura de felpa de poliéster ofrece una experiencia táctil llena de ternura, ideal para momentos de mimos o para decorar un espacio con un toque poético.
Características técnicas
- Fabricante: Semic / Semic Studio
- Gama: Peluche Komorebi
- Referencia del proveedor: S-6193
- Licencia: Studio Ghibli
- Sublicencia: El viaje de Chihiro (Spirited Away)
- Personaje: Boh Nezumi (Boh en forma de ratón) con el pájaro de Yubaba
- Materiales: 100 % fibras de poliéster (tejido exterior y relleno)
- Tipo de producto: Peluche de colección mullido
- Código EAN: 3760372331641
- Tipo de embalaje: Etiqueta de licencia oficial cosida y etiqueta de cartón
Origen y trasfondo del personaje (Lore)
En la obra maestra de Hayao Miyazaki, ganadora de un Óscar y estrenada en cines en 2001, El viaje de Chihiro, Boh es, en un principio, el hijo gigantesco, caprichoso y sobreprotegido de la terrible bruja Yubaba, que vive recluido en una habitación llena de cojines por miedo a los gérmenes. Su vida da un vuelco cuando la hermana gemela de su madre, Zeniba, le lanza un hechizo para darle una lección de vida, transformándolo en un pequeño y inofensivo ratoncito morado («Boh Nezumi»), al tiempo que convierte al rapaz espía de Yubaba en un minúsculo colibrí. Obligado a seguir a Chihiro en su viaje iniciático, este pequeño roedor improvisado descubrirá el mundo exterior y aprenderá el valor del esfuerzo, la amistad y la independencia. Esta versión de Komorebi celebra a la perfección el humor, la conmovedora evolución y el encanto irresistible de este personaje, indisolublemente ligado a las escenas más bellas de la película.